Por Enduro Training.

Pilotos, aquí os dejamos el primer capítulo sobre el dolor de antebrazos. Sabemos que siempre es un tema en tendencia, que a todos nos ha pasado y que a todos nos gustaría que nunca más nos ocurriera: desde Enduro Training School os propondremos una serie de herramientas para identificar por qué nos duele o qué tipo de dolor tenemos.

En primer lugar, cabe destacar que no hablaremos de ninguna patología específica como síndrome compartimental o síndrome de túnel carpiano; sino de lo que conocemos como Arm Pump, dolor de antebrazos o simplemente y de forma sencilla, que los antebrazos se nos ponen como piedras y no podemos ni sujetar la moto.

Es una sensación muy común en todas las disciplinas de nuestro deporte y otras como el MTB o la escalada. Hasta el 80% de los pilotos pueden reducir o eliminar este Arm Pump mediante la modificación de su moto y las modalidades de fisioterapia y entrenamiento; esto es lo que sencillamente hablaremos en este artículo.

¿Por qué ocurre esto?

Por lo general, se produce Arm Pump de forma muy acentuada como resultado del esfuerzo muscular que el piloto ejerce mientras agarra y estabiliza el manillar de su motocicleta. Después de un período de esfuerzo muscular prolongado, los antebrazos del piloto se agrandan y endurecen dolorosamente. Además, las manos y dedos del piloto pueden volverse sustancialmente inútiles, perdiendo completamente el control de la moto. Obviamente, sin el uso de las manos para sostener y estabilizar el manillar y los dedos, el atleta no puede continuar y nos vemos obligados a parar antes de tener una caída aparatosa.

Durante las exigencias de estabilización y agarre del manillar, los músculos del antebrazo requieren una gran cantidad de sangre rica en oxígeno. Cuando está lleno de sangre, los antebrazos comúnmente aumentan de volumen sanguíneo hasta en un 20%, distribuyendo ese aumento de sangre entre los diferentes compartimentos del antebrazo.

El antebrazo a su vez está rodeado dentro de un tejido fascial que es inelástico, por lo que se acumula más sangre en el mismo compartimento (no es capaz de estirarse, aumentar el tamaño y así evitar el problema) lo que hace aumentar una mayor presión dentro del compartimento del antebrazo, comenzando a notar ya esa rigidez y presión. Digamos que se forma una tormenta perfecta para desencadenar este dolor de antebrazo.

Ese aumento de volumen provoca una contracción muscular sostenida, se produce una disminución en el flujo venoso (es decir, la sangre llega a través de las arterias pero no vuelve a través de las venas) provocando un ciclo vicioso, isquemia muscular, presion y dolor resultante que nos impiden la actividad. Ya tenemos aquí el Arm Pump.

Esta sensación suele durar entre 15-30 minutos después de la actividad, y pueden volver si el piloto retoma la actividad.

 

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Bibliografía.

Goubier, J. N., & Saillant, G. (2003). Chronic compartment syndrome of the forearm in competitive motor cyclists: a report of two cases. British journal of sports medicine37(5), 452-454.